Entorno y ambiente
Frigiliana está a unos seis kilómetros sobre Nerja, en la falda de la Sierra de Almijara, y se considera uno de los pueblos blancos más bonitos de Andalucía. El barrio morisco, con calles floridas, murales de cerámica y pequeñas plazas, es peatonal y perfecto para pasear. Desde lo alto, la vista cruza tejados y colinas hasta el Mediterráneo, a unos diez minutos en coche.
La vida en el lugar
El pueblo vive de la artesanía, la gastronomía y un pequeño círculo internacional de vecinos. Hay tiendas de cerámica, miel y vino, restaurantes con terraza y un calendario festivo animado, con el Festival de las Tres Culturas a finales del verano. Los precios son más altos que en otros pueblos de montaña, pero la demanda de casas restauradas y villas con vistas al mar se mantiene alta. En el casco histórico rigen normas de construcción estrictas, que protegen el aspecto del pueblo.
Para quién es ideal
Frigiliana encaja con quienes buscan tranquilidad y ambiente, pero quieren el mar a mano: como refugio, como segunda residencia con carácter o como vivienda todo el año para quienes valoran las rutas de senderismo a la puerta. Para el día a día conviene tener coche.
Barrio morisco
Calles peatonales con flores, murales de cerámica y pequeñas plazas.
Vistas
Panorámica sobre tejados y colinas hasta el Mediterráneo.
Cerca del mar
A unos diez minutos en coche de la costa de Nerja.
Artesanía y cocina
Cerámica, miel, vino y restaurantes con terraza.
Senderismo
Rutas por la Sierra de Almijara desde las afueras del pueblo.
Conviene saber
Normas de construcción estrictas en el casco histórico; un coche es útil en el día a día.
Inmuebles en Frigiliana
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